El COAATIE de Almería realiza el Camino de Santiago
El Camino de Santiago
era, sin duda, la actividad lúdico-cultural estrella del año en el Colegio
Oficial de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de
Almería. Tras varios meses de preparativos, por fin había llegado el día de
poner rumbo al norte de España. Más de treinta colegiados y familiares
partieron de la capital almeriense a primera hora de la mañana del pasado día 26 de agosto rumbo a Burgos. Tras una comida en ruta,
llegaron a la ciudad castellanoleonesa alrededor de las siete de la tarde.
El lunes 27 de agosto
sirvió a los participantes para reponer fuerzas tras el largo viaje en autobús.
La jornada se dedicó por completo a visitas culturales, comenzando en el monasterio de San Juan de Ortega. Se
trata de un monasterio medieval que atiende a los peregrinos desde hace más de
800 años y que destaca por su rico conjunto patrimonial. Posteriormente, se
trasladaron a Astorga, lugar de paso
de la Vía de la Plata y del Camino de Santiago, y ciudad leonesa conocida por
sus monumentos, sus museos y sus numerosos edificios religiosos. En la capital
de la Maragatería realizaron la comida antes de poner rumbo a Lugo, punto de partida del Camino de
Santiago del COAATIE de Almería.
La primera etapa, de veintidós kilómetros, se desarrolló
entre Sarria y Portomarín, localidad
a la que llegaron alrededor de las dos de la tarde. El 28 de agosto tuvieron la suerte de descubrir un maravilloso bosque
de hayas, robles, pinos y arbustos que hizo más agradable el inicio del paseo. Entre
tramos asfaltados, atajos y las típicas ‘corredoiras’, los caminantes
descubrieron bonitas aldeas con caseríos, hórreos y capillas de piedra, paisaje
que contrasta mucho con el almeriense. Por la tarde aún tuvieron fuerzas para
realizar una visita cultural al Monasterio de Samos.
El miércoles 29 de
agosto, la expedición partió de Portomarín
rumbo a Palas de Rei, localidad a la que llegarían después de veinticuatro
kilómetros de caminata. Tras atravesar Toxibo y Gonzar, llegaron a Castromayor,
población que cuenta con un centenario eucalipto. Antes de llegar a Eireche, se
toparon con una casa que reparte bocadillos y bebidas a los peregrinos, y es
que toda Galicia se vuelca con aquellos que deciden emprender esta aventura. Al
atardecer, el grupo decidió estirar las piernas con un tranquilo paseo por la
ciudad de Lugo.
La tercera jornada, el 30
de agosto, fue la más dura, pues fueron treinta los kilómetros que
separaban Palas de Rei y Arzúa. El valle del río Pambre y
el río Porto acompañaron a los expedicionarios en los primeros tramos,
dejándoles disfrutar de paisajes únicos como la vega de Furelos y su puente de
cuatro ojos. Tras cruzar un frondoso bosque, descender hacia el río Boente y
atravesar varias aldeas, llegaron al destino.
Ya el viernes 31 de
agosto, el COAATIE de Almería partía de Arzúa con destino a Pedrouzo. Durante el recorrido, los peregrinos
ya comenzaron a sentir la emoción de estar cerca del final del camino. A pesar
del cansancio, la paz que evocan los paisajes gallegos les dio fuerzas para
cubrir los veinte kilómetros de recorrido. Subidas y bajadas, pequeñas aldeas y
caseríos les distrajeron durante esta etapa, en la que descubrieron el conocido
refugio de Arca.
La última y más emocionante jornada fue la del sábado 1 de septiembre, día en el que por fin llegaron a Santiago de Compostela. Fueron
veintidós kilómetros que por momentos se hicieron largos, pero que tuvieron su
recompensa al plantarse ante la catedral compostelana, rodeada de otros muchos
peregrinos. Tras varias pistas entre bosques de eucaliptos, el trazado se
convierte en un tramo urbano mucho más asequible para aquellos que llevan ya
cerca de cien kilómetros a sus espaldas. El abrazo a Santiago y la Misa del
Peregrino pusieron el broche de oro a esta inolvidable experiencia.
La aventura del COAATIE de Almería finalizaba el 2 de septiembre, día en el que tras
desayunar en Santiago de Compostela tomaron el autobús que les trasladaría a Almería. Más de catorce horas de viaje
por carretera en las que rememoraron todas las vivencias, experiencias y
anécdotas surgidas durante esta intensa semana, que esperan repetir pronto.








